Desmayo

Max Jara

 

Allá, cuando las lomas reverdecen,

donde hay almas que viven de esperanzas

y arreboles de fuego que florecen

en las inacabables lontananzas;

allí donde mi madre me ha llorado

con melodioso corazón de fuente,

por más que digan que los sueños mienten,

quisiera ser feliz y lo he soñado.

Son voces fraternales que me llaman,

una boca de niña que me besa,

dos negros ojos de tranquila llama,

y lejanos recuerdos de tristeza;

y el eco de murmullos lisonjeros

de los días henchidos de belleza,

y en cambio de los años que murieron

un puñado de nieve en la cabeza.